El viento alcanzó fuerza 7 con rachas a 8 a lo largo de la tarde del domingo, lo que impidió desplegar los cañones de aire, la fuente de energía que genera el pulso que viaja a través del agua y del sedimento, y cuyos ecos recoge el streamer y reenvía al laboratorio de sísmica, a bordo del buque. Generar y adquirir esta señal adecuadamente es clave para la expedición, ya que es la que proporciona información acerca de las características del subsuelo marino.

La predicción meteorológica apunta una mejora hacia media noche, esperando fuerza 3-4 para mañana.

Mientras tanto, todo el mundo se ha ocupado en algo útil. Hay muchas expectativas para empezar a adquirir datos. La espera es tensa